¿Puede la intelligencia artificial desarrollar conciencia?

New York. While the sun was setting on Maury Island, just south of Seattle, Ben Goertzel and his band of jazz fusion had one of those moments that all bands hope for: the keyboard, the guitar, the saxophone and the principal singer came together.

El Dr. Goertzel estaba en las teclas. Los amigos y familiares de la banda escuchaban desde un patio con vista a la playa. And Desdémona, con una peluca morada y un negro vestido atado con tachuelas de metal, era la voz principal, advirtiendo de la singularidad que se avecinaba, el punto de inflexión donde la tecnologia ya no puede ser controllers porada.

“La Singularidad no será Centralizada!” ella bramó “Irradiará a través del cosmos como una avispa!”

After more than 25 years as an artificial intelligence researcher, a quarter of a century dedicated to the search for a machine that could think like a human being, Dr. , far intelligent.

Pero unos minutos después, se dio cuenta de que esto era una tontería.

“When the band consolidated, I felt that the robot was part of our collective intelligence, that I was feeling what I was feeling,” he said. “Entonces dejé de jugar y pensé en lo que realente sucedió”.

What happened was that Desdémona, a través de una especie de fusión entre tecnología y jazz, lo golpeó con un reasonable facsímil de sus propias palabras en el momento justo.

Goertzel is the executive director and cientifico jefe of an organization called SingularityNET. Construyó a Desdémona para, en esencia, imitar el lenguaje de los libros que había escrito sobre el futuro de la inteligencia artificial.

Mucha gente en el campo de Goertzel no es tan buena para distinguire entre lo que es real y lo que les gustaría que fuera real.

The most famous recent example is that of an engineer named Blake Lemoine. He worked in artificial intelligence at Google, specifically in a software that can generate words for himself, which is called a great language model. Concluyó que la tecnologia era consciente; sus jefes concluyeron que no lo era. Hizo públicas sus convictions en una interview con The Washington Post, diciendo: “I know a person when I talk to her. No matter if you have a brain made of carne en la cabeza. O si tienen mil millones de líneas de código”.

La interview causó the United Nations gran revuelo nl mundo de las investigation de intelligencia artificial, que han estado cubriendo durante más de una decadá, y entre las personas que normally no siguen los grandes avances de lossíostic. Una de las amigas más antiguas de mi madre sent him an electronic mail asking me if he thought technology was intelligent.

Cuando le assuredo que no lo era, su respuesta no se hizo esperar. “Eso es consolador”, he said. Google finally despidió a Lemoine.

For people like my mother’s friend, the notion that actual technology behaves in some way like the human brain is a false track. No hay evidencia de que esta tecnologia sea smart o consciente, dos palabras que describen una conciencia del mundo circumcinda.

This applies even to the simplest form that can be found in a worm, said Colin Allen, a professor at the University of Pittsburgh who explores cognitive abilities both in animals and in machines. “The dialogue generated by the great models of language does not provide evidence of the type of sensibility that probably possess including very primitive animals”, he said.

The problem is that the people closest to technology, the people who explain it to the public, live with one foot in the future. A veces ven lo que creen que sucederá tanto como ven lo que está sucediendo ahora.

“Hay muchos tipos en nuestra industria que luchan por diferenciar entre la ciencia ficcio y la vida real”, said Andrew Feldman, director ejecutivo y founder of Cerebras, una empresa que construire chips informaticos masivos a Artificial de artificial de la puerte de la ciencia.

An outstanding researcher, Jürgen Schmidhuber, has affirmed durante mucho tiempo that he constructed conscious machines for the first time a decade ago. In February, Ilya Sutskever, one of the most important researchers of the last decade and the chief scientist of OpenAI, a laboratory in San Francisco backed by a billion dollars from Microsoft, said that the actual technology is rotten. grand interview

Estos despachos del pequeño, insular y exceptionalmente eccentrico mundo de la investigação de la intelligencia artificial, pueden ser confusos o inclulo atemorizantes para la majoria de nosotros. Sci-fi books, films and television have taught us to worry about the machines some day taking into account their surroundings and harming us in some way.

It is true that as these researchers advance, the moments similar to those of Desdémona and those that this technology seems to show signs of true intelligence, conscience or sensitivity are increasingly common. No es cierto que en los laboratorios de Silicon Valley los ingenieros have built robots que pueden emocionarse, conversar y tocar la voz principal como un ser humano. Technology can’t do that.

Pero tiene el poder de engañar a la gente.

The technology can generate tweets and blog posts and even complete articles, as long as the researchers earn money and improve the conversation. Aunque a menudo dice tonterías, muchas personas, no solo los inquisitors, se encuentra hablando con este tipo de tecnología como si fuera humana.

A medida que mejora y prolifera, los specialists en ética advierten que necesitaremos un nuevo tipo de skepticismo para naverag allo que encontramos en Internet. Y se preguntan si estamos a la altura.